


Louis Wain (1860-1939), freelance artist británico de la época Victoriana, como lo define su biografía en wikipedia, iba a pasar a la posteridad como paradigma de la Medicina moderna. El caso del pintor inglés es fascinante y bastante curioso, tanto por los hechos que marcaron su vida como por la evolución de su arte.
Louis nacio con una malformación en el labio por la cual los doctores le prohibieron asistir a la escuela hasta la edad de 10 años, pasò gran parte de su adolescencia vagando por Londres, mas tarde estudió el el Colegio de arte de Londres para poco despues convertirse en maestro en dicha institucion por un corto periodo, ya que más adelante tiene que dejarlo para apoyar a su madre y hermanas tras la muerte de su padre.
Wain creció rodeado de hermanas (cinco) y de gatos, y pronto destacó en su labor de dibujante, en la que mostraba su mayor obsesión: los gatos. Durante la enfermedad de su mujer, que murió atacada por un cáncer sólo tres años después de contraer matrimonio con Wain, nuestro artista sintió la especial relación que su esposa, Emily Richardson, tenía con su pequeño gato Peter e hizo todo lo posible para animar a su mujer, lo que incluía realizar espectáculos con el pequeño Peter, al que Wain hacía parecer humano.
Vivir encerrado con sus hermanas y diecisiete gatos y el mal trago de su matrimonio acabó influyendo notablemente en su obra. En las primeras imágenes de Wain observamos esos gatos humanizados, antropomórficos, que se presentan actuando como humanos, los humanos con forma felina que acompañaron la vida del pintor inglés. Su obsesión no era normal, y aunque algo tarde, tenía 57 años, le fue diagnosticado un principio de esquizofrenia.






1 comentario:
Miaaaaauuuuuuu
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